Ni siquiera se porqué me nacen lasa ganas, ¿ganas de que? De escribir sobre alguien, de alguien que por un momento me movió el piso, me supo entender y me supo me quiso querer.
No hay que ser de orgulloso ni arrogante, yo también quise entender y querer, y si, digámoslo, aunque no demostré mucho, quise demasiado, tanto con tan que decir que después de terminar la relación acabé postrado en asfalto.
Tal vez l apersona que esté leyendo este texto se preguntará por qué estoy escribiendo esto, bueno, es porqué desde hace mucho tiempo que no me siento tranquilo, tranquilo de poder expresarme, talvez explicar lo que yo en algún momento sentí o si es que aún siento. Son sentimientos y tomadas en la cabeza de gritarme a mí mismo “¡¿Porqué, que es lo que hice, o talvez no hice!?”
Paradójicamente encuentro su nombre, perdón, tú nombre, en todas partes, almacenes, mudanzas y ferreterías. No estoy diciendo de que me sigas, si no digo que es algo, un “nose que se yo” que no se terminó, y si, me duele, y mucho. Siento, veo y canto vivencias que pasaron pero lamentablemente no podré revivirlas ni siquiera con primeros auxilios.
Escribo letras y frases en papel sólo para liberarme, sólo para sentirme en paz, pero yo se que así no es.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada