Empezaré reconociendo que necesité de algún tipo de música para la motivación, la motivación de decir cosas que no puedo decir a la cara. Decirle a la cara a cierta persona que me llama la atención, esa persona que me toca el hombro, me peñisca la cintura y me saluda de un calido beso. ¿Y que hago yo?
Sólo saludo. Que torpe e imbécil soy, ni siquiera puedo preguntar si es que hay alguien que te cobija en tus brazos o prueba tus labios. Pero no, dejo pasar el tiempo y me dejo conformar sólo con saludar y escuchar tu vos de vez en cuando.
Sólo saludo. Que torpe e imbécil soy, ni siquiera puedo preguntar si es que hay alguien que te cobija en tus brazos o prueba tus labios. Pero no, dejo pasar el tiempo y me dejo conformar sólo con saludar y escuchar tu vos de vez en cuando.
Cabellos rizos, ojos hermosos y piel suave, pero yo que se de eso si ni siquiera me atrevo a tocarlo, mirarlo ni suavizarlo. Risas encantadoras me pueden envolver pero yo prefiero sin saber porqué enredarme en tus encantos… ¿será miedo?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada